El Partido Revolucionario Democrático (PRD) podría compararse con un Titanic a la deriva en un mar picado y sin orilla.
La similitud resulta válida, tomando en cuenta que el panorama que enfrenta el colectivo más grande del país es tan variable como el clima de estos días.
Sin lugar a dudas, son muy pocos analistas, por no decir ninguno, que ven el fin de la tormenta que ha sumergido al PRD en tan profunda crisis.
Y es que al querer elegir un candidato de consenso que los represente en el próximo periodo legislativo, los seis disidentes y otros 5 de la bancada se ausentaron a la reunión del martes, en la que se discutiría y se elegiría al contrincante del oficialismo.
Como quien saca agua de un bote hundido, el diputado Ausencio Palacios (circuito 12-1), presidente de la bancada "torrijista", explicó que con o sin los "renegados", practicarán la trillada democracia interna del partido.
Dijo que el miércoles 8 de junio deben hacer las votaciones respecto a este tema.
"Según los estatutos, para poder elegir al candidato, deben participar 14 de los 26 diputados de nuestra bancada para que haya cuórum", expresó Palacio.
A la silla presidencial del palacio Justo Arosemena aspiran Benicio Robinson, Samir Gozaine y Jaime Pedrol.
Uno de estos tres sería la ficha de la bancada para competir con quien decidan colocar los panameñistas, apoyados por algunos diputados de otros partidos.
Para Mario Rognoni, no hay forma de que los aspirantes de la bancada logren llegar al podio legislativo a menos que los ayuden otras bancadas.
"Podrían si Cambio Democrático los apoyan, de otra forma, no hay posibilidades de eso", dijo Rognoni.
Mientras, Juan Jované aseguró que la elección del presidente de la Asamblea se ha caracteriza por un festín de clientelismo que finaliza con la imposición del ala oficialista.
"El poder del oficialismo es fuerte porque manejan recursos... ellos buscarán la manera de mantener el control de la Asamblea".