EL MINISTRO de Economía y Finanzas, Ricaurte Vásquez, presentó ayer a la Asamblea Nacional el proyecto de ley más esperado por la comunidad empresarial y nacional: las reformas tributarias.
Con el título "Por el cual se implementa un programa de equidad fiscal" y el número 64, el ministro reveló detalles de los cambios incluidos en la iniciativa que fue presentada en medio de una gran expectativa nacional por conocer su contenido.
Panamá América presenta un resumen de algunos aspectos del proyecto, pero en la página electrónica de este diario, www.elpanama.america.com, se incluye el proyecto completo.
Con respecto a la Zona Libre de Colón, Vásquez indicó que se buscó una alternativa para que en lugar de cobrarles impuestos a las empresas, siguiendo con el concepto de cero tributación, las tasas que sí son imputables a los servicios que se les brindan a la Zona Libre tienen que ser corregidas para reflejar una contribución mucho más acorde con el volumen de actividad y las utilidades que se generan en esta zona franca.
No obstante, afirmó que en la Zona Libre de Colón se redefinirán las actividades internas y la territorialidad, para que los servicios que se prestan a las empresas allí establecidas tengan que pagar impuestos en la República de Panamá.
"Las empresas de la Zona Libre posiblemente no pagarán impuestos, pero aquellas operaciones interiores y aquellos servicios que se prestan en ella tienen que gravarse", indicó.
El Impuesto a la Renta Mínima Alternativo (IRMA) es otro de los aspectos modificados en el proyecto de reformas y fue reducido de un 2% al 1.4%.
Vásquez aseguró que esto no es la creación de un impuesto nuevo, ni un impuesto en cascada, como se ha querido presentar, y no es una presentación alterna a un aumento al impuesto al ITMBS.
Explicó que se hizo esta reducción en el IRMA considerando que todos los gastos de generación de empleos corresponden al 30% del gasto de las empresas, y, en consecuencia, para evitar el desempleo se ha hecho un ajuste en la tasa del cálculo del IRMA del 2% con una reducción del 30% para recoger el efecto que significa no gravitar sobre la planilla.
Además de esto se reconoce la situación de pérdidas y la creación de empresas nuevas y se establecen créditos por el pago de este impuesto en exceso. Se exceptúan a las microempresas de la aplicación del ISR con el cálculo alterno.
Sobre las donaciones de entidades no gubernamentales, fundaciones sin fines de lucro y otras actividades de este tipo, Vásquez indicó que el año pasado se recogieron del sistema económico panameño donaciones por 40 millones de balboas.
Sin embargo, notaron que al limitar las donaciones se afectarían algunas de las necesidades que estos grupos atienden y que el Estado por sí solo no puede respaldar.
Por eso se hizo una modificación y en lugar de establecer un techo de 50 mil balboas, se establece que puede ser hasta el 1% de la renta gravable bruta. "Con eso hay capacidad de donaciones en el sector privado de hasta 100 millones anuales", enfatizó.
El cobro de la tasa única de las sociedades anónimas para el primer año se mantendrá en 250 balboas y se aumentará a 350 balboas del segundo año en adelante y a partir del 2006 la tasa única será de 350 balboas.
Aquí se introduce un hecho de responsabilidad de los dueños de la empresa, gerentes y jefes, y es que van a tener que declarar no sólo firmando la declaración jurada de renta, sino un documento adicional que certificará que han hecho la debida diligencia de verificar que las cuentas que aparecen son efectivamente de fuentes nacionales o de fuentes extranjeras, dijo Vásquez.
Los incentivos establecidos para las empresas dedicadas a la reforestación queda eliminada como ley, sin embargo, a los ya inscritos en el registro forestal se les mantendrá la posibilidad de importar libre de impuestos sus insumos y no pagar ISR por las ganancias que puedan obtener al corte final de la plantación.
Según Vásquez, estos son los cambios esenciales hechos al proyecto borrador de las reformas y enfatizó que se mantiene el aspecto de la territorialidad, al igual que la intención del gobierno de eliminar los incentivos otorgados a algunos sectores, ya que estas exoneraciones no han cumplido con el cometido de generar un crecimiento en el empleo que auguraban aquellos sectores que propiciaban esas exenciones.
Sobre el concepto de territorialidad Vásquez precisó que toda renta generada en Panamá es sujeto de renta y todo ingreso que se genera en el extranjero no es gravable en nuestro país.
En este sentido explicó que se ha encontrando una gran cantidad de cuentas de chequera en Panamá que pueden ser liquidadas a través de bancos locales y la cuenta está domiciliada en algunos de los otros paraísos fiscales extranjeros.
"Lamentablemente existe una gran cantidad de personas y de empresas que han estructurado toda su ingeniería fiscal a través del sistema por el cual el mecanismo de cheques en cuenta extranjera se califica para los efectos propios como si fuera una retribución de fuentes extranjeras", indicó.
(Proyecto de Ley N°64, Por el cual se implementa un programa de equidad fiscal)