Patria. El mejor homenaje que un ciudadano puede rendirle a la patria, además de los tradicionales desfiles y la acción de enarbolar nuestra enseña, ha de ser un comportamiento patriótico en cada uno de los días de la vida.
Fervor. El entusiasmo y el empeño que se pongan en todas las actividades que emprendamos, siempre serán las mejores maneras de ayudar a construir, ladrillo a ladrillo, el cimiento de la nacionalidad.
Saludos. Recibamos hoy con patriótico entusiasmo el arribo a nuestros 104 años de vida independiente y soberana. Reflexionemos sobre el camino avanzado hasta hoy y lo que nos queda por hacer. ¡Con respeto, saludemos a la Patria!