POLÍTICOS. Los políticos no serán honestos si la sociedad misma no lo es. Estas personas que viven con los fondos públicos no aparecen por generación espontánea: son hijos de este pueblo; aquí nacen y se forman.
IDIOSINCRASIA. En el Panamá América de hoy muchas son las notas en las que, si leemos con ánimo tranquilo, encontraremos que el problema de la jugada torcida es una tara nacional, no exclusiva de burócratas.
FUTURO. Hace falta un alto. Como colectividad. Por supuesto no ocurrirá si algunos personajes no dan los primeros pasos. Líderes comunales, gremiales, eclesiales, políticos y comunicadores debemos aceptar que tenemos un problema y, como adictos, requerimos de manumisión.