Corrupción. En un país acostumbrado al latrocinio, al llamado "Gobierno de la Patria Nueva" le llegó la hora de poner a prueba si lo que dijo el Presidente, en su discurso de toma de posesión, era pura retórica.
Discurso. Castigaremos los actos de corrupción, no importa de dónde vengan ni quiénes los ejecuten, dijo. Sólo así podrá la sociedad recuperar la confianza en su gobierno y sólo así podremos construir una patria nueva y decente.
Reto. El presidente Martín Torrijos tiene la oportunidad de pasar a la historia como un político más o como un estadista que supo y pudo corregir el rumbo de la nave que dirige. ¡Ahora, de verdad, es cuando!