Nación

El Pulso


RADICALISMO. Con la huelga de los médicos ocurrió lo peor: las posiciones de ambos bandos  están en los extremos. Por un lado el Gobierno descontó dinero de sus salarios a todos, sin importar quiénes sí brindaron servicios esmerados. Por otra parte, los galenos creen que abandonando puestos sensitivos como los salones de operaciones en caso de urgencia y atenciones oncológicas, tendrán más y mejores armas de guerra.
 
VÍCTIMAS. Las de siempre, es decir, el menos favorecido, el pobre, aquel que no tiene medios para garantizarse atención médica del primer mundo en las clínicas privadas. También ahí se ubica una clase media a la que tarde o temprano se le acaba el combustible de sus cuentas de banco. ¿Hasta dónde llegará esta macabra situación, que nos tiene en ascuas?
  
SOLUCIÓN. Mientras tanto, la comunidad espera soluciones reales. Por ningún motivo se quiere que al final los médicos conquisten un nuevo escaño salarial, y el servicio se mantenga igual de malo, sin insumos, con malos tratos, sin responsabilidades cuando algo salga mal, y sin que los trabajadores de salud reporten sus horas de gestión. Si esto es lo que va a ocurrir, mejor es no tener nada.


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305674
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América