Política. Esta semana debe ser considerada histórica. Por primera vez las altas esferas gubernamentales se estremecieron en público ante la ola de violencia criminal que nos azota a todos. Lo que ocurrió fue que, esta vez, la bala les pasó rozando. Ojalá no todo quede en palabras, sino que se traduzca en acciones concretas.
Criminalidad. A nadie le gusta la muerte en casa, y menos la muerte violenta. Es una lástima que los panameños seamos testigos, cada vez con más frecuencia, de hechos sangrientos en los portales de nuestros propios hogares y nuestros sitios de trabajo. Peor aún cuando a todo un sistema de seguridad pública y de justicia parece no importarle.
Acciones. Esta vez podría ser diferente. Una vez más surge la esperanza de que las diversas fuerzas actuantes se pongan de acuerdo, alejados de la politiquería, y diseñen una estrategia anti-crimen real y efectiva, que a todos nos ponga a salvo.