Juventud. De cuando en cuando, la sociedad se muestra preocupada por la participación de jóvenes menores de edad en acciones delictivas y, por lo general, las reacciones de los políticos tienen que ver más con el discurso y muy poco con atacar el problema en sus raíces verdaderas.
Familia. Desde hace décadas, se conoce que los problemas fundamentales que vienen aquejando a nuestra sociedad tienen que ver con el dramático cuadro de desintegración familiar. Si la “célula básica” de la sociedad tiene cáncer, ¿qué podemos esperar?
MIDES. Urge que al Ministerio de Desarrollo Social se le permitan las herramientas para desarrollar de una vez por todas las instituciones de protección a la familia, a la niñez y a la mujer. ¡Manos a la obra!