Transportistas.
Los dirigentes de la CANATRA no dejan de amenazar a la sociedad a la que, en teoría, prestan un servicio público. Ahora la última de sus amenazas es que se van a armar -con armas de fuego- en vista de que sienten que la Policía no está en capacidad de protegerlos adecuadamente.
Espiral.
Como bien anota la Alianza Ciudadana Pro Justicia, nos corremos el riesgo de que ahora, por la espiral de violencia que vive el país, con los choferes de bus o sus secretarios o “pavos” armados, lo que vamos es a aumentar el número de muertes violentas que registran las estadísticas cada día que pasa.
Cordura.
Si la opción por la que optara la mayoría de los ciudadanos que se sienten amenazados cada día en las calles, por cuenta de las agresiones de criminales y transportistas, fuera la de armarse, concluiríamos que se ha perdido la cordura colectiva. En las armas no está la solución sino en la inteligencia, pero sabiendo usarla.