Educación. La fórmula que para salir del subdesarrollo han utilizado en los últimos cuarenta años muchas naciones del planeta, ha sido sencilla: apostarle a la educación. Es así, como China e India, han logrado sacar a cientos de millones de sus habitantes de la pobreza, consolidando el crecimiento de una importante clase media e impulsando el crecimiento de sus economías a niveles tan importantes que presagian la pronta entrada de esos dos gigantes al selecto club del Primer Mundo.
Tragedia. En Panamá hemos hecho casi nada, en los últimos 19 años, para lograr un consenso sobre el rumbo que debe seguir la educación en el próximo cuarto de siglo. Nuestros estudiantes del sector público, reciben las mismas o hasta peores lecciones que hace 40 años. El proceso ha sido involutivo.
Política. Lo peor es que el Estado brilla por su ausencia en los deberes más elementales y básicos. Mantener las escuelas en óptimas condiciones y nombrar al personal docente, se ha convertido en una misión imposible de cumplir. ¿Cuándo superaremos esa tara, propia de países del “quinto” mundo?