Aumento. El precio del barril de petróleo ha seguido su escalada sin freno, ubicándose hasta diez dólares por encima de la absurda cifra de cien dólares por cada barril, con el consabido impacto negativo en las economías de los países no productores del crudo.
Alternativa. Las alternativas distintas de fuentes de energía, tales como la eléctrica o la del hidrógeno, todavía no han terminado de extenderse por el mundo, ya que la industria petrolera tiene tentáculos que llegan hasta los fabricantes de vehículos.
Contradicción. En nuestro Panamá, rico como pocos en el escaso recurso agua, es absurdo que un grupo de personas dizque “ambientalistas” se opongan a la construcción de más hidroeléctricas, cuando se trata de una fuente de energía limpia y barata.