Adicción. A pesar de que el precio del barril de petróleo anda por las nubes, sobrepasando la barrera psicológica de los cien dólares y elevando los precios de los derivados, consumimos combustibles cual adictos.
Aumento. Las cifras nos indican que pareciera haber una carrera desenfrenada en el consumo de combustible. Salvo en el año 2006, la tendencia es a quemar más y más galones cada año.Ambiente. No solo sufre la balanza comercial, por ser nosotros un país netamente importador, el ambiente también se deteriora, con altos niveles de polución del aire y las consecuencias dañinas para la salud.