Contrato. Se ha hecho del conocimiento público el contrato celebrado entre el Estado y un ex espía, condenado por intervención indebida de comunicaciones en su país de origen, España.
Propósito. Surgen dudas razonables sobre el verdadero propósito de esta extraña contratación. Independientemente de quien lo haya recomendado, no se entiende esta relación.
Inteligencia. Si lo que se busca es procurar información confiable de inteligencia, a fin de luchar contra el crimen organizado, no ha debido contratarse a un experto en “chivateo” político. ¡Muy mala señal!