CrecimientoLa otrora tranquila y señorial ciudad de Panamá, es ahora una metrópoli en pleno crecimiento, que sorprende a propios y a extraños, por el pujante desarrollo de su entorno urbano.
DesordenSin embargo, las construcciones que se vienen ejecutando en la ciudad a ritmo frenético, se hacen sin ningún tipo de planificación y terminarán por ocasionar un gran y terrible caos.
AutoridadLos encargados deben poner orden. Edificios surgen como hongos, sin que a nadie del gobierno parezca importarle. A ese paso, haremos de Panamá una pobre “ciudad infierno”.