Depuración.Cuando inició su gestión como presidente de la Corte Suprema, el magistrado Harley Mitchell prometió enfrentar la corrupción dentro del Órgano Judicial, para tratar así de rescatar la maltrecha imagen de la administración de Justicia.
Acciones.En cumplimiento de esa oferta, se vienen realizando auditorías de gestión a los distintos despachos judiciales, y como resultado inmediato se han producido destituciones y suspensiones, en aquellos en que se han encontrado irregularidades.
Esperanza.Ojalá la depuración no se limite a juzgados municipales y de circuito, sino que llegue a los Tribunales Superiores y a los predios mismos de la Corte Suprema, lugares en los que es conocido por todos, también se cocina el caldo nauseabundo de la corrupción.