VacunaPrimero que sí, luego que no, después que sí, pero no. Así suena la historia de la vacuna contra la fiebre amarilla que se les exigiría a todos los viajeros que iban a entrar y a salir de Panamá.
SobresaltoAhora resulta que no será obligatoria. El vaivén en este tema provocó que cientos de panameños corrieran a vacunarse, pensando que de otra manera no podrían viajar.
ZigzagEsta parece ser la tónica gubernamental en temas sensitivos como salud, educación, transporte... Todo indica que la indecisión, la falta de información y la incertidumbre son la única constante oficial.