Explotación.
Una de las actividades laborales más peligrosas en Panamá, es también una de las que está peor remunerada y en la que se producen flagrantes y elementales violaciones a los derechos laborales.
gencias.
No referimos a los guardias de seguridad. Muchas de las agencias privadas que brindan el servicio les cobran desde los uniformes hasta las municiones para utilizar con las armas.
Indiferencia.
Las autoridades, una vez más, se muestran indiferentes con respecto a la precaria situación que viven quienes arriesgan su vida en este duro oficio.