CalamidadMiles de compatriotas han quedados desamparados, sin techo ni lugar donde descansar ni pernoctar, sin alimentos ni agua, en la que se perfila como la más delicada situación producida por una tragedia natural que registre la historia moderna de la República.
DesordenSi bien el corazón generoso del pueblo panameño se ha manifestado como de costumbre, se percibe un caos en el despacho y manejo de las donaciones.
LecciónVarias enseñanzas deben servirnos para corregir hacia el futuro. Hay que contar con una coordinación unificada, que permita maximizar los recursos y distribuir las ayudas.