VerdadResulta escasa en el mundo de la política enana, y hasta peligrosa, según los más cínicos. Hay quien asegura que andar diciendo verdades en las tribunas públicas se parece mucho al suicidio.
DemocraciaLos países “civilizados” han encontrado en el lenguaje diplomático la fórmula ideal para no mentir. Otros, guardan secretos por un número determinado de años, y luego los “desclasifican”.
PanamáNos acostumbramos a que el político mienta. Para ahorrarnos el disgusto y la desilusión, partimos por no creerle a nadie, y se avanza entre oscuridades. El que vive de las medias verdades cree que nunca este pueblo devolverá el golpe.