TierrasExisten abundantes terrenos en los litorales Pacífico y Atlántico usufructuados por lugareños que tienen derechos posesorios. Esto ha sido así generación tras generación. Ha llegado la hora de darle a esta gente el título de sus haciendas.
TitulaciónLa titulación permitirá que los campesinos, si deciden vender, lo hagan por el valor real de su propiedad y no por los pocos centavos que algunos inversionistas ofrecen para luego hacer fortunas.
JusticiaAhora bien, si hay derechos posesorios en manos de inversionistas, quienes con agudo olfato para la oportunidad los consiguieron, debe decidirse si pagarán lo mismo que un infausto agricultor. Al mismo tiempo, evitemos la discrecionalidad en el proceso, es decir, la posibilidad de que impere la corrupción.