TragediaLa mortandad de ayer en un accidente tuvo como protagonistas principales a dos transportistas, uno de carga y otro de pasajeros. El escenario: una carretera en pésimo estado, sin señalización ni iluminación adecuadas.SituaciónNegligencia e indiferencia, tanto de particulares como de autoridades, son los ingredientes de esta fatalidad.
El usuario sin otra alternativa es quien sufre las consecuencias.AutoridadesHasta ahora, y a pesar de las desgracias, los funcionarios que han estado a cargo solo han tolerado lo inaceptable; continúan permitiendo la operación de vehículos decrépitos, sin revisado, manejados por gente inepta y precipitada. Es el sistema el podrido, ¿habrá que encarcelar a las autoridades por omisión?