PotestadEl señor Presidente pudo, desde el primer momento, hacer públicas sus intenciones de comprar un avión para sus viajes oficiales. Como mandatario tiene el derecho de viajar seguro.
SecretismoSin embargo, sin lógica alguna, opta por tomar atajos. Si lo hace para ocultar su defección ante una promesa de campaña, el sigilo llega un poco tarde, pues ya causó un daño peor al elegir como lo hizo a los nuevos magistrados de la Corte.
EstiloLo que preocupa es que el mandatario convierta sus métodos y enigmas en un estilo de Gobierno. Aunque en política los desengaños son inevitables, este país ya no aguanta una tomadura de pelo más.