EducadoresDicen haber pedido al Ejecutivo un diálogo para discutir cómo, dónde y cuándo llevar a cabo la transformación curricular. Como el Gobierno no responde, ahora amenazan con paro.
ImprovisaciónDespués de la presión inicial de algunos que se oponen al cambio, el Ministerio de Educación parece corregir sobre la marcha. Esto no es malo en sí mismo, pero envía un mensaje de irresoluto zigzagueo.
ColisiónMientras los docentes, en arrogante desafío, amenazan con paro, el Ejecutivo descuenta salarios, se hace el indiferente a los reclamos, y levanta el mazo de la imposición. ¿Consecuencias? Otro posible año perdido para la muchachada.