Juegan un papel de trascendental importancia en la salud. Son vistas con profundo respeto y aprecio por la sociedad, no en vano se les apoda “los ángeles blancos”. Sacrificio y vocación son sus cartas de presentación.
Déficit.
Pero algo está pasando que cada vez son menos. Solo en la Caja de Seguro Social hay un déficit de mil enfermeras. La falta de estímulos, los bajos salarios y los turnos extenuantes alejan a nuevas profesionales.
Justicia.
Sufren su dura realidad calladas y sin descuidar sus labores. Las autoridades harían bien si aprovechan el déficit en la CSS para mejorar su situación. Otros funcionarios no se sacrifican tanto y gozan de prerrogativas. Un poco de equidad y justicia no caería mal.