Buses. El Gobierno, a pedido de las empresas participantes que no se sienten cómodas, decidió modificar el pliego de cargos en la licitación del Metrobus, y demorar el acto público treinta días más.
Mesura. Dicha resolución gubernativa se puede interpretar como señal de prudencia. Correr en un tema así, sin conjurar lo que pueda salir mal, puede causar más daño, si es que en el tema transporte eso es posible. Vigilantes. Ahora bien, aceptar que se modifique el pliego, con el fin de hacer más económicos los vehículos del nuevo sistema, no debe traducirse en mala calidad, y mucho menos en inseguridad y mal servicio. Eso sería desastroso.