Corrupción. La lucha contra ella debe ser incesante, firme y con resultados mostrables, que sirvan de escarmiento a los responsables, de disuasivo a quienes podrían contagiarse y de esperanza a quienes nos duele y nos produce rabia la impunidad.
Medios. En democracia, los medios independientes y responsables desempeñan un papel fundamental. Sin una prensa libre, la corrupción se instalaría con comodidad y reinaría para siempre.
Justicia. El compromiso de la administración de justicia es el de la aplicación de la Ley con equidad, sin miramientos y con la severidad necesaria para hacerse respetar. He allí un reto de la democracia.