Pánico. La zozobra se apoderó de la céntrica y emblemática Calle 50 ayer por la mañana, cuando la explosión de tres transformadores de electricidad ubicados en el sótano de un lujoso edificio de oficinas desató un conato de incendio.
Seguridad. Algunos de los dispositivos de seguridad del edificio recién inaugurado no funcionaron adecuadamente, lo que complicó mucho a los ocupantes del inmueble a la hora de la evacuación. Inspección. Ha quedado en evidencia la imperiosa necesidad de que la oficina de seguridad del Cuerpo de Bomberos, realice inspecciones periódicas a las edificaciones de la ciudad. Ojalá se corrija antes de perder valiosas vidas humanas.