EducaciónEl estudio es la única forma sostenible de combatir la pobreza. Cualquier otra estrategia estatal, como el fomento a la inversión extranjera o la construcción de infraestructura, por ejemplo, termina siendo una falacia si no se sustenta en un pueblo educado y culto. JóvenesLa juventud panameña peligra.
La oferta educativa es insuficiente y hasta alienante. Los educadores se resisten al cambio, mientras el Estado improvisa soluciones.
El futuro de todos está en juego y se requieren acciones heróicas para salvarlo. OpcionesEn este escenario, el ingrediente del pandillerismo y el narcotráfico -sumado al consumismo y el culto a la imagen- pone a la muchachada en difícil situación. La responsabilidad es enorme, y nos corresponde asumirla.