Abuso. Las contrataciones directas han sido noticia constante en este Gobierno. Al punto que algunos sectores han advertido reiteradamente que dejaron de ser una excepción para convertirse en la norma. Advertencia. El Ministerio de Economía parece estar decidido a parar con el abuso. Además de dejar una estela de duda, esta práctica expone al Estado a demandas cuantiosas.
Empresarios. La posición del MEF, aunque un poco tardía, es correcta. Pero queda en el ambiente la pregunta de los empresarios: ¿quiénes se beneficiaron de estas contrataciones?