GobiernoUna de las deficiencias estructurales, de la que desde hace años, adolece el Gobierno, es el desconocimiento de situaciones que debería conocer.
IgnoranciaNo resulta extraño, por lo tanto, escuchar, de cuando en cuando, a altos funcionarios afirmar que ignoran tal o cual aspecto, de aquellos ligados estrechamente a la función que están llamados a desarrollar, pagada con fondos públicos que aportamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos.
DerrocheNi siquiera los países ricos del orbe, se procuran el lujo que nos damos nosotros. Pagamos salarios cuantiosos a funcionarios que ignoran aspectos básicos sobre los que debería versar su actividad pública. Ojalá que el discurso presidencial aquel de “se acabó el relajo” también llegue a alcanzar a estos ignorantes.