MultasLa decisión de aumentar las multas a determinadas infracciones que cometen los automovilistas, prima facie, se antoja positiva y necesaria.
DesordenEs innegable que en las carreteras, calles y avenidas del país , desde hace años imperan el caos y el desorden. No se puede tapar el sol con un dedo. InculturaSin embargo, las multas, por severas que sean, serán insuficientes si no se logra que haya dos condiciones imprescindibles: educación vial en las escuelas y certeza en la aplicación de las sanciones. Reversar la incultura es el reto.