DesafíosEl 2011 llega con una sólida plataforma económica, que debe permitir consolidar las cifras de crecimiento de Panamá, uno de los pocos países de América Latina con números positivos e inflación controlada.
OportunidadEl grado de inversión logrado el año pasado debe servir para aumentar los números de la inversión extranjera directa, vital para el crecimiento sostenido del país y comenzar a reducir la brecha entre los que más ganan y los menos favorecidos.
PrudenciaEl Ejecutivo, entre las tareas pendientes, debe hacer un esfuerzo para controlar el gasto público y propiciar, asimismo, la consolidación de las instituciones. La única señal debe ser: en Panamá la seguridad jurídica es una política de Estado.