CarnavalEs cierto que el panorama actual genera más angustia que deseos de fiesta. Además, invertir millones de dólares estatales en una actividad cuya rentabilidad nunca ha estado clara, no es muy inteligente.
OportunidadLa actual situación puede ser una bendición si se aprovecha para hacer los cambios que todos esperan. Sería genial que, quienes deben, vean en la coyuntura el momento de una reingeniería.
SaludEl bienestar físico y mental de la población debe estar por encima de cualquier otra prerrogativa. La prioridad ahora es hacer la mejor gestión para que la gente esté sana y tranquila. Todo lo demás sobra.