Cárceles. Los centros penitenciarios del país están en crisis. La noticia no es nueva, sin embargo, cuando se confirma que la corrupción a lo interno de esos penales ha facilitado la evasión de peligrosos reclusos, debemos sentirnos alarmados. Realidad. Las cárceles panameñas carecen de todo, son verdaderos semilleros de criminales. Sus estructuras son viejas y limitadas. Urgencia. El Gobierno debe enfocar sus esfuerzos en reclutar y preparar a personal especializado para custodiar estos centros. La seguridad debe siempre ser una prioridad.