Tragedia. Las inundaciones que afectaron en diciembre a centenares de familias en Panamá Este dejaron una gran lección para las autoridades y los afectados. Los protocolos de seguridad que se usan al abrir las compuertas de la represa de Bayano deben cumplirse estrictamente.
Responsabilidad. La empresa AES, responsable de la operación, debe asumir las consecuencias que provocaron estas inundaciones. Si las investigaciones arrojan responsabilidad penal deben explicar con detalles por qué procedieron de esta forma.
Peritajes. Preliminarmente los peritajes de la Procuraduría arrojan irregularidades en los procedimientos para abrir esas compuertas. El Sinaproc también debe explicar ante las autoridades competentes su actuación en esta tragedia, donde familias humildes lo perdieron todo.