Escándalo. Los presuntos dineros malhabidos de personas disfrazadas de empresarios siguen penetrando las campañas electorales en Panamá. Ahora, la abanderada del PRD admitió que recibió un aporte que pudo proceder del lavado de dinero.
Transparencia. Más allá de la cifra, lo cuestionable es que las autoridades y la clase política panameña mantengan el velo a las donaciones privadas, a pesar del clamor de la ciudadanía que pide mayor transparencia.
Medida. Es hora de vencer a la trampa. O empezamos a exigir muestras de honradez y seriedad a los políticos, o los panameños nos covertiremos en el hazmerreír internacional por su culpa todos los meses. Para muestra, ya van varios botones.