Ruptura.
La Alianza por el Cambio navega como barco a la deriva. Por lo menos así lo perciben los panameños, que en las últimas semanas han sido testigos de los enfrentamientos de los líderes de los partidos Panameñista y Cambio Democrático.
Presión.
Los principales partidos políticos llevarían su candidato propio para la Presidencia de la Asamblea y las acusaciones entre miembros de la alianza han subido de nivel.
País.
El clima de inestabilidad no beneficia al país y es evidente que en este momento está en juego no solo la alianza, sino la gestión gubernamental.