Abuso. Los políticos siguen demostrando que le queda grande la responsabilidad que le confirió el pueblo con su voto. La promesa de un cambio para todos los panameños ha sido una magia, una ilusión.
Castigo. Cada centavo cuenta para una población golpeada por los constantes aumentos de impuestos. Esta errónea decisión no debería quedar sin castigo.