RENUNCIA. La sorpresiva renuncia del alcalde de la capital, Bosco Vallarino, deja al panameñista sin la posibilidad de completar el mandato que le dio el pueblo y genera un cimbronazo institucional que afectará a los ciudadanos capitalinos. SALUD. El propio Vallarino y su familia dijeron que la renuncia se debió a cuestiones de salud, sus copartidarios, en cambio, denuncian presiones del presidente Ricardo Martinelli.
INSTITUCIONALIDAD. Sea cual fuera, que un alcalde –ungido del vicepresidente Juan Carlos Varela- elegido por el voto no termine su gestión lesiona la calidad institucional. Ayer perdió el país.