MENTIRA. Lo que no se debe hacer es mentir o decir medias verdades. La Prensa construyó ayer su reportaje principal con mentiras -y manipulaciones- violando así todas las normas éticas del buen periodismo. No verificó ningún dato, quizás para evitar que la realidad le “arruine” el enfoque previamente pensado por sus directores.
REPORTAJE. Panamá América publicó un amplio reportaje sobre un supuesto desvío de fondos a un partido político y lo hizo con absoluto rigor periodístico, y estuvo verificado por varias fuentes. Nadie, ni la propia notaria de Colón, lo desmintió. Pero eso no se valoró en el reportaje de La Prensa, sino que se buscó atacar al mensajero con hechos falsos. No importó el mensaje. No importó la verdad.
VIL. Utilizar la vieja fórmula del nazi Joseph Goebbels -miente, miente, que algo quedará- para encuadrar a la fuerza los temas a su agenda informativa es un hecho deleznable. Queda muy claro.