Paz. Ya lo planteó Arthur Schopenhauer en su “Metafísica de las Costumbres”: “Cada uno debe propiciar el bien de todos, porque en ello está el suyo propio”. Consecuencia lógica: paz y seguridad ciudadana, que es lo que tanto anhelamos.
Irracionalidad. La discordia y la criminalidad, por consiguiente, es ilógica, contradictoria, adversa a la naturaleza social del ser humano, a pesar de todos sus egoísmos. Por tanto, no tiene sentido hacer daño al otro, pues es autoinfligirse mal.
Concierto. Un grupo de jóvenes organizó para hoy un concierto que tiene como fin recordarnos a los ciudadanos estos elementales conceptos. Que la paz es un activo, y hay que cuidarla para beneficio y seguridad de todos.