Elección. Toda elección general representa el momento cuando la sociedad, por vía pacífica, decide hacia dónde quiere moverse, y a quién pone al frente de la procesión. Es un instante delicadísimo y supremo del proceso democrático.
Reflexión. En Panamá, tenemos la costumbre de llamar “periodo de reflexión” a los días previos al sufragio. En este lapso no hay publicidad electoral ni acto de proselitismo alguno. Es un tiempo para discernir cuál es el mejor camino; y quién, el mejor guía.
Futuro. A estas alturas, los electores deben estar claros sobre cuál fue la mejor propuesta y quién creemos que podrá hacer mejor el trabajo. No es una persona la clave, sino su capacidad de liderazgo para atraer al equipo que empuje la nave del Estado a buen puerto.