Coerción. Panamá tiene leyes en abundancia, y algunas muy buenas. Sin embargo, sin la supervisión institucionalizada, y una justicia confiable, no son más que letra muerta y una burla a la democracia.
Tabaquismo. La más reciente y comentada es la ley antitabaco. El país gasta una fortuna en el tratamiento médico de personas enfermas por elhumo del tabaco, y la recaudación tributaria por la venta de cigarrillos no compensa en lo más mínimo el presupuesto de Salud.
Acciones. Se espera del Estado coherencia, es decir, que se aplique la ley y sus sanciones sin contemplaciones. Pero más aún se tiene la esperanza de que la ciudadanía comprenda que lo que está en juego es la vida de todos.