CSS. Si hubiera que determinar cuál ha sido a través de la historia el peor enemigo que ha tenido la Caja de Seguro Social, sin duda alguna que la respuesta tendría que apuntar directamente hacia la burocratización exacerbada, que viene afectando también al resto del aparato estatal.
Ineficiencia. Resulta inaudito que un simple proceso para el cambio de tres ascensores en el Complejo Hospitalario Metropolitano se esté tardando más de dos años.
Administración. Las dos últimas administraciones de la Caja han abusado de ella. En la anterior, se emplanilló a una cantidad absurda de funcionarios y en esta, la lentitud es desesperante.