Fraude. Ni la Universidad de Panamá se salvó de caer en las garras de la fraudulenta maraña disfrazada de ayuda, que nos llegó cortesía del flamante gobierno del PSOE de Felipe González.
Chatarra. Lo más penoso de todo es que una nación pobre como Panamá, tuvo que destinar sus escasos recursos, para cubrir los sobre costos de las trapisondas para beneficiar a gobernantes, socios y camaradas.
Investigación. En cualquier país medianamente serio, ya se estuviera investigando por parte de las autoridades. Pero no aquí, donde parecieran querer acostumbrarnos a que no pase nada.