Carnaval.
El Gobierno destina varios millones de dólares anualmente para sufragar los gastos del Carnaval de la ciudad capital. En otras regiones del país, los propios pobladores generan sus fondos para realizar estas fiestas.
Organización.
Es tiempo de que en la capital suceda lo mismo y se organice un comité o patronato que se encargue del Carnaval, relevando al Gobierno de este compromiso y de toda responsabilidad.
Justo.
Los fondos que se utilizan en estas fiestas podrían ser invertidos en otras obras de interés social con mayor impacto. Si el Gobierno decide financiar los Carnavales, deberían tomarse en cuenta otras provincias que también hacen un esfuerzo para estos días. Es lo justo.