El vicecanciller de la República, Harmodio Arias, afirmó ayer que Estados Unidos tiene un "compromiso moral" para cumplir con la limpieza de las antiguas bases militares y advirtió que el embajador de ese país en Panamá, Simón Ferro, interpretó mal las palabras del presidente, Bill Clinton, en las que supuestamente dijo que EU no tiene el compromiso de limpiar estas áreas después del año 2000.
Indicó que durante la reunión celebrada entre la presidenta Mireya Moscoso y su colega Bill Clinton, este último manifestó su disposición a cumplir con el proceso de limpieza y planteó que su gobierno está "abierto" a estas conversaciones.
"Tal vez el embajador Ferro no interpretó correctamente los señalamientos del presidente Clinton cuando se reunió con la presidenta Moscoso", apuntó Arias.
Explicó que durante el encuentro, el presidente Clinton reconoció que sobre el tema había cosas que quedaron "abiertas" y que requerían seguir trabajando en ellas.
Arias manifestó que el gobierno panameño confía en la buena voluntad de los estadounidenses, por lo que esperan que pronto resuelvan el problema de los sitios contaminados con desechos militares y cumplan con este compromiso.
Detalló que es cierto que hay áreas que no se han podido limpiar, pero argumentó que se debe hacer el mayor esfuerzo posible por el bienestar de la población.
El embajador de EU, Simón Ferro, señaló que ya su país hizo "todo lo posible" y cumplió con lo que le correspondía en cuanto a la limpieza de los polígonos de tiro utilizados por el ejército, por lo que después del 31 de diciembre próximo, corresponderá al gobierno panameño asumir la responsabilidad de cualquier reclamo al respecto.
Por otra parte, los legisladores José Luis Fábrega, del Partido Arnulfista, y Miguel Bush, del opositor PRD, calificaron de irresponsables las declaraciones del embajador Ferro.
Fábrega manifestó "que se nota que Ferro no es panameño, porque de una manera irresponsable manifiesta que el gobierno de Estados Unidos ya terminó su tarea de limpiar todas las bases militares y todos los polígonos de artefactos explosivos y morteros".
Mientras que Bush dijo que contrario a lo expresado por Ferro, EU tiene la obligación de dejar saneadas las 3,675 hectáreas contaminadas con explosivos militares.
Agregó que la limpieza de los polígonos es un problema de Estado y que todas las organizaciones del país deben exigir a EU que luego del 31 de diciembre cumpla con esta obligación.