AUNQUE MUCHAS embarcaciones que prestan sus servicios en el Muelle Fiscal no tienen sus respectivos permisos legales, ni radar, salvavidas, ni mucho menos medios para comunicarse en caso de urgencias, continúan navegando como de costumbre.
Esto fue lo que se pudo comprobar mediante un recorrido realizado por Panamá América.
Los propios usuarios de los botes contaron que ya no salen viajes con tanta frecuencia, porque tienen muchas veces las mareas en su contra.
Durante la mañana del pasado sábado, este diario se dirigió hacia el Muelle Fiscal para observar el movimiento, entre otras cosas, la frecuencia con la que parten los botes.
En nuestra estadía, los conductores de las embarcaciones manifestaron que el primer bote salió a eso de las 7: 00 a.m. y el próximo saldría en horas de la noche, porque había que esperar que subiera la marea para poder navegar.
Muchos de estos botes viajan hacia sectores como La Bruja, La Esmeralda, Buena ventura, Gonzálo Vásquez, Chimán, Taboga y Saboga, entre otras poblaciones localizadas en el litoral Pacífico.
Otro de los inconvenientes es que algunas embarcaciones también llevan más de la cantidad de pasajeros y de carga permitidos.
Viajar hacia sitios alejados, sin las debidas medidas de seguridad puede resultar peligroso, porque en ocasiones se dan naufragios. Norman Ponce, quien viaja hacia Chimán indicó que hace cuatro años , su cuñado y otra persona naufragaron por la isla de Chepillo. Flotaron horas agarrados de tanques. Los salvó una embarcación norteamericana.
Para Marisela de Mendibes, quien viaja el servicio que prestan los botes es eficiente, y recordó el peligro cuando utilizaban otras embarcaciones como la Linda y la Contadora que zarpaban de otro muelle.
Leonardo, un tripulante de la Contadora vivió en carne propia la difícil experiencia el 17 de sptiembre del 2005, cuando el barco se quedó tanto de ida como de vuelta varado.
Un día después, el 18 de septiembre la embarcación Contadora I, naufragó cuando retornaba a Panamá desde Taboga con 160 pasajeros.
La instalación portuaria es un área destinada al comercio y traslado de pasajeros.
Muchos propieatrios de botes se dedican a la pesca artesanal.
En el litoral Pacífico hay registradas más de 2, 800 botes.
El Muelle Fiscal localizado en la entrada de San Felipe, es dirigido por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
Embarcaciones no cumplen con las mejores condiciones
Los botes no pueden zarpar si la marea no está alta, lo que ha hecho que los viajes salgan únicamente dos veces al día.