Con un fuerte aplauso del pueblo chiricano, ayer se le dio el último adiós al diputado Carlos "Titi" Alvarado, quien perdiera la vida recientemente de manera inesperada.
Alvarado, quien además era presidente de la Liga provincial del béisbol de esa provincia, recibió el reconocimiento de todo un pueblo y de una fanaticada amante del béisbol.
El féretro del diputado arribó al aeropuerto internacional Enrique Malek, en la ciudad de David, y de allí fue llevado en caravana al estadio Kenny Serracín, la casa del béisbol chiricano, sitio donde el obispo José Luis Lacunza ofició la misa.
El presidente de la República, Martín Torrijos, encabezó la caravana que acompañó al diputado chiricano, junto al presidente de la Asamblea Nacional, Pedro Miguel González.
Honores. En horas de la mañana de ayer, la Asamblea Nacional le rindió honores a Alvarado, quien llegó a presidir este hemiciclo.
Durante el acto, el presidente Martín Torrijos dijo que Alvarado "reunió voluntades en los momentos difíciles y tuvo una asombrosa paciencia y gran balance político".
Familiares agradecieron a la población y al Gobierno Nacional todas las muestras de cariño que han dado en este duro golpe de ver partir de esta tierra a este dirigente político y deportivo.
Carlos Alvarado fue médico de profesión, representante de corregimiento, legislador y diputado de la República.