DMG o Comercializadora Virtual S.A., como está establecida la empresa en Panamá, dio la cara a sus empleados y clientes después del cese de operaciones tras la captura de David Murcia Guzmán en Panamá.
Hoy se interpondrá una denuncia laboral a favor de 117 empleados de DMG en el Ministerio de Trabajo, por el cese de labores, informó el abogado Rubén Darío Remón.
"No estamos de acuerdo con la forma como se cerró la empresa", sentenció Remón, quien aclaró que nadie se opone a las investigaciones que se efectúan.
Al frente de la reunión estaban los gerentes de las sucursales de DMG, y 87 empleados que reclamarán sus salarios caídos e indemnizaciones. Esperan que el Ministerio de Trabajo dé traslado de la demanda al Ministerio Público que tiene los activos de DMG.
Los presentes en la reunión efectuada defendieron a DMG.
No la califican de pirámide y se sienten "satanizados" por los medios de comunicación, al perder su trabajo, explicó el gerente administrativo de la empresa, Abelardo Lassonde.
Murcia.
Una empleada de DMG, admitió solo haber visto a David Murcia una sola vez en la empresa. "El nunca nos faltó", así respondió la empleada, al referirse a Murcia, quien permanece detenido en la cárcel La Picota, en Bogotá.
Murcia no era parte de la junta directiva de DMG, explicó Remón.
Computadoras.
Sobre la entrega de las computadoras de David Murcia por las autoridades panameñas a las colombianas, el abogado Rubén Remón dijo que en tal caso, un juez debió autorizar esta entrega de la información contenida.
Si se utilizan los datos de las "copias espejo" de la información de los computadores y no se cumplió con lo estipulado podría darse la nulidad del proceso, explicó el jurista.
En un fallo del Primer Tribunal Superior de Justicia del 2007, bajo la ponencia del magistrado Nelson Ruiz, se estableció que la correspondencia electrónica y comunicaciones privadas sólo podrán ser copiadas de computadoras previo mandato judicial.
Ayer se tomaron declaraciones en la Fiscalía de Drogas a personas ligadas a Murcia Guzmán.